viernes, 16 de julio de 2010

victoria sin victoria...



Los días no son nada sin victoria...

uno se siente como derrotado cuando ella no está dando guerra a su lado...

porque es ella, porque es victoria

y las victorias existen cuando hay luchas...


y las luchas existen porque a veces no todo es tan simple ni sencillo...

pero cuando eso pasa, ahí está la victoria...

como una maceta fuerte con profundas raices

que ni las tumbas ni las pisas porque ella es así, tan fuerte, que no se deja machacar...

y que extraño es soñar despierta que estás a mi lado

y cuando me giro intento darle un abrazo de hermana y no veo tu rostro...


A veces, hasta ganada la lucha, la victoria se viene abajo

y resulta imposible volver a alzarla de nuevo...

la victoria es una piedra, fuerte, rocosa pero a veces pedregosa...

con ella he aprendido a caminar de la mano...

contigo he aprendido que la lucha existe, los retos también, aunque no lo creas, y que contigo o sin tí a mi lado nuestros días siempre serán de victoria...

domingo, 20 de junio de 2010

El aire huele a tí


El aire últimamente está muy denso porque huele a tí...

porque huele a la mezcla desorbitante que provocaba la unión de nuestro sexo...

Huele a chicha morada, a nueces, a bambú, a miel de abeja, a queso fresco, a granos de café, a canela, clavo y rosas, a algarrobina y granadillas, a todas las mejores frutas frescas y jugosas... como jugosos son tus labios...

Hay una nube sobre la cama, que a veces tiene formas que antes no veía y ahora consigo ver, ahora fumo sola y me atraganto, porque ni siquiera ese cigarro tiene la saliba de tus labios, ahora duermo sola y no duermo, pero sueño... y cómo explicarte cada vez que apareces en ellos, como si nunca te hubieras ido, como si un mago fueras, un sueño en el que apareces y desapareces, como en la vida misma...

como en nuestra real vida que a veces parece una alucinación del deseo y el amor, que otros momentos es un fotograma, así... enmarcado en blanco y negro, como negra es tu piel y tu sexo ... como blanca soy yo y me enegrezco por dentro cada vez que te alejas...

Quiero pensar y pienso que tengo tu pene erecto entre mi boca, que saboreo la mejor delicia mientras noto que te vas elevando como en una nube... quiero sentir y siento que tus manos se meten por entre mi falda y al final acabas perdido y entreramado descubriendo esos nuevos rincones de mi sexo...

Quiero quererte, quiero besarte, quiero que el aire... por tantos días que pasen... siga oliendo a tí...

miércoles, 2 de junio de 2010

mujeres






En Sallique, uno de los distritos más pobres de Jaén, las mujeres son las que llevan las vacas para arar, son las que siembran y recogen la fruta, las que cargan sus chirimoyas en las alforjas, las que se suben sin miedo al caballo y cabalgan con su sombrero de paja bajo el sol abrasador de entre la sierra y selva... ¿Y si son las que más trabajan por qué son las que menos derechos tienen? ¿por qué en nuestra condición invicta viene dicho "mujer y guerrera"

martes, 18 de mayo de 2010

Las olivas que son balas...




Jaén se despierta cada mañana como si una película de Iñarrutu se tratase... Entre las historias de la gente, a caballo entre novelescas y reales, el irritante ruido de las mototaxis y el calor por veces asfixiante, uno tiene la sensación de haber llegado a un mundo que jamás existió..

Sí, se llama Jaén, después de 20 horas de viaje desde Lima, eso sí, siempre que no se hayan desprendido trozos de la carretera por el camino debido a las lluvias, se llega a Jaén de Bracamoros. Dice la historia que en la ciudad habitaban la tribu de los pacamoros, o pacamuros, invadidos y conquistados por el español Pedro de Vergara... y se dice también que a la ciudad se le dió el nombre de Jaén por su parecido con la ciudad española (eso todavía tengo que comprobarlo)y de bracamoros en honor a la tribu de los pacamuros que los españoles aniquilaron, hay que joderse...

El caso es que aquí no hay ni rastro de olivas, y tampoco se tiene ese acento medio raro entre castellano mediomal hablao y murciano-granaino cerrao...
A veces me da un poco de miedo, pero cierro los ojos, pienso en los gazpachos manchegos que me hace mi madre y en seguida se me pasa... pero a veces se escuchan peleas, el sonido de las motos de verdad, es trastornante, casi todos los días hay asaltos en las calles, y alguno que otro se escucha un disparo...

En el fondo me emociona que pasen todas estas cosas, la ciudad da para escribir mucho, de verdad... pero claro, cuando alguna de estas pendejadas no te ocurra a tí...
En cuanto al uso de ciclomotores la cosa no tiene desperdicio... Además de usar cascos de bicicleta como protectores, en el mejor de los casos, las motos lineales llegan a transportar una media de tres personas, de tal manera que la moto es el principal vehículo de transporte en la ciudad y nadie tiene coche... En realidad no existen los taxis y las que hacen el oficio, las mototaxis, lo mismo transportan ramas de bambú que un colchón, que seis personas... Aquí no existen las leyes...

Otra cosa muy curiosa es ver a los hombres del pueblo sentados en la plaza principal y si una mujer se sienta sola son capaces de venir y preguntarte: oye, cuánto cobras?

Toda una historia... pero a pesar del caos que pueda parecer, Jaén no está del todo mal y aunque todavía no haya ni rastro de olivas... hay unos sitios repletos de magia y naturaleza que dudo que existan en la madre patria... pero eso... mejor lo cuento otro día...

jueves, 22 de abril de 2010

Definitivamente... La ciudad no es para mí...


Hace algo más de un año que un apuesto día antes de semana santa Gerardo y yo nos encaminanos en una aventura de apenas cuatro días rumbo a una ciudad tan lejana y desconocida, a un país tan cercano pero tan repugnado a veces por los españoles... Oh la la!!! sí! nos aventuramos en la gran idea de conocer algo de nuestros vecinos quienes hace algunos años tiraban nuestras queridas frutas...

París se abrió ante nosotros bajo una tarde grisácea... llamamos a Helena y nos indicó como llegar hasta su barrio... cuyo nombre ahora se me acaba de olvidar... y bueno, entre tanto y tanto tuvimos que hacer varios trasbordos de metro hasta llegar...

Gerardo y yo hacemos nuestros pequeños amagos con el francés... le echamos morro... a mí me suena muy a tucutucu tú! así, con acento en el último tú y con los labios muy entrecerrados para que salga bien... pero se nos nota a la primera de cambio que no entendemos ni pajolera de francés, por supuesto, sin tener en cuenta nuestras pintas entre tanta gente de traje gris, corbata y aspecto estrepitosamente cinzento...


Ay París... Aquellos paseos interminables por los campos elíseos, los vergonzosos y fallidos intentos de venta de billeteras a orillas del Sena... y la torre eiffel iluminada, y las tremendas vueltas que le pegábamos al Museo Pompidou (o como se escriba) que no sabemos como nos las arreglábamos pero siempre íbamos a acabar ahí...


Sin contar con nuestras estafas portuarias de compras de queso francés que apestaba a pezuña y vino de burdeos oh la la !!!


Me río solo de recordarlo, y ya sé que este texto es difícil de comprender... pero me apetecía recordar aquel instante en el que mi camiseta de Paco Martinez Soria brillaba por ella misma en la gran capital francesa donde Gerardo y yo nos sentimos más provincianos que de costumbre...

viernes, 26 de marzo de 2010

"Un cuento lleno de ventajas"

Me gustaría que por veces existiera un cuento lleno de ventajas, "la primera ventaja es que cuando el cuento va a llegar al final no se acaba, sino que cae por un agujero y el cuento reaparece en mitad del cuento... La segunda ventaja es que desde aquí se le puede cambiar el rumbo, si tú me dejas, si me das tiempo"...


Pero lo cierto es que ni yo soy Paz Vega, ni mi vida es el argumento de Lucía y el sexo, aunque muchas veces tenga algo de cuento... Y parece que este cuento va llegando al final y no creo que no se acabe y caiga por un agujero, por el contrario cerrará sus páginas finales y lo abriremos de vez en cuando para indagar en nuestros recuerdos, miedos y olvidos pasados en una ciudad fría de los Andes llamada Huancayo...



Una ciudad en la que nos hemos enfrentado con nosotros mismos, con seres indescriptibles y monstruosos que a veces albergan las almas de uno sin saberlo, una ciudad en la que he conocido la amistad en diferentes vertientes y no en el necesario amigo de borrachera, salgo de fiesta si te he visto no me acuerdo...

Como en Lucía y el sexo, eso sí, el sexo se ha visto lleno de amor, y el amor de sexo, aunque a veces se haya enturbiado con lágrimas, cuál tsunami del Pacífico se arranca llevándose todo por delante y a su paso no deja más que paso para la desolación y el dolor...

Así fue la vida a veces en Huancayo, turbia, gris, desgastada y otras veces tan... tan ... rica, como un alfajor relleno de manjar al derretirse en tu boca... o como las papitas rellenas de la vecina Eugenia, y como el hilo de lana de la señora Vicenta, como los besos y lamidos de Canela, como los abrazos interminables de Nayeli, como la fresca sandía de Gladys en el mercado, como la dulce y ronca voz de Deisy... tantos recuerdos y tantos cuentos... A lo mejor resulta que el argumento de Lucía y el sexo sí tenía razón, y ahora puedo volver a la mitad del cuento, y el cuento no se acaba... y entonces... ya sabes... todo son ventajas...

jueves, 4 de marzo de 2010

La leyenda de Huagapo, "La Gruta que llora"


Durante el imperio Incaico existía en Tarma una cultura muy fuerte y característica de la zona, los Taramas... Cuenta la leyenda que los Taramas al pelear con los Incas durante su invasión enviaron a sus mujeres, niños y ancianos a las cuevas de Huagapo, para protegerlos mientras los hombres iban a pelear contra los Incas...

Cuentan que los Taramas nunca pudieron volver a la gruta para rescatar a sus seres queridos y muchas familias enteras se murieron de pena dentro de la gruta... De ahí "La Gruta que llora"...

Lo cierto es que al entrar a esta gruta y llegar a unos 200 metros de profundidad si uno cierra los ojos y permanece totalmente en silencio puede llegar a escuchar susurros, lloros y como se van acercando personas... puedes llegar a sentir respeto...

GRUTA DE HUAGAPO, TARMA... LA MÁS PROFUNDA DE LATINOAMÉRICA